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domingo, 26 de octubre de 2014

El Centro Pompidou y París

Mucha gente critica la estética del Centro Pompidou. En general este edificio no es bien recibido entre los propios parisinos. Sin embargo no mucha gente conoce o ha visitado sus recorridos de pasarelas exteriores desde donde se puede admirar la belleza de la ciudad de París con todos sus puntos singulares, desde MontMartres, hasta Notre Dame, la Torre Eiffel, Montparnasse, La Défense al fondo, etc.


© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis


Pero el Centro Pompidou no es solo un acierto por tener una de las mejores vistas de París sino por dotar a la ciudad de espacios urbanos llenos de actividad. En uno de los cascos urbanos más densos del planeta, el centro Pompidou se hace hueco y abre su espacio colindante como plazas públicas que esponjan el tejido urbano.


© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis


Aquí os dejo este vídeo donde el propio Richard Rogers habla de su proyecto para el Centro Pompidou que realizó junto a Renzo Piano, muy interesante:
[en inglés] "The Pompidou captured the revolutionary spirit of 1968" - Richard Rogers




Carmen Valtierra de Luis (@Carmen_Valti - @Limahoya)

lunes, 3 de marzo de 2014

La experiencia de la Tour Paris 13

Después de más de 8 horas de hacer cola por fin pude visitar la Tour Paris 13, la mayor exposición colectiva de street art jamás realizada. ¿Mereció la pena? Pues he de decir que sí. Algunos pensaréis que después de estar esperando durante todo el día para poder entrar y visitar la exposición obviamente no voy a decir que no mereció la pena. Yo pensaría lo mismo pero debo decir sinceramente que mereció la pena.
Antes de nada es necesario conocer algunos datos, como que la exposición era temporal, lo cual la hace más atractiva desde el punto de vista de que "puede que sea la única oportunidad en mi vida en que pueda visitarla". Cuando digo que la exposición era temporal uso pretérito imperfecto, la torre ya está cerrada al público y está esperando su demolición. Así es, he ahí otro punto a favor del éxito que tuvo esta peculiar exposición, permaneció abierta solamente durante el mes de octubre del 2013 por lo que el sentimiento de "puede que sea la única oportunidad en mi vida en que pueda visitarla" tomaba un significado literal.
Otro detalle que fomentó el éxito de la Tour Paris 13 fue que la visita era gratuita. En concordancia con el movimiento street art, la exposición no tenía un fin comercial, es decir, que las obras no estaban a la venta porque al fin y al cabo la torre, y con ella todas las obras, será destruida durante este año 2014.
Después de su demolición, el solar será empleado para la construcción de viviendas de protección social a cargo de ICF Habitat La Sablière.

La Tour Paris 13 en números:

- 4.500 m2 de superficie entre paredes, techos y suelos repartidos en 9 plantas más 2 sótanos.
- 36 apartamentos de entre 4 y 5 habitaciones, algunos de ellos incluso amueblados.
- Más de 100 autores de street art de 16 nacionalidades.
- Más de 7 meses de duro trabajo.

La visita duraba en torno a una hora y sólo podían permanecer en el edificio 49 personas cada vez (supongo que por motivos de seguridad en caso de evacuación ya que el uso del edificio está calificado como "edificio de viviendas" y no como "pública concurrencia").
A continuación os dejo algunas de las fotos que tuve la suerte de poder tomar. No sé para cuándo está prevista la demolición pero estaré atenta para contaros cómo fue.


© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis



Para más información:
- Organizadores: Mairie 13 (la alcaldía del distrito 13 de París) y Galerie Itinerrance.
- Otros: Conceptori (agencia consejera en comunicación urbana y digital).

Carmen Valtierra de Luis (@Carmen_Valti - @Limahoya)

sábado, 8 de febrero de 2014

EYE Film Institute, un icono en el norte de Amsterdam

El EYE Film Institute es un museo dedicado al séptimo arte. Está en Amsterdam, junto al río, en la zona Norte de la ciudad, una zona en pleno desarrollo.
En realidad este edificio no me interesa especialmente, no considero que en su conjunto sea un proyecto interesante, pero sí me llama la atención  su papel como nuevo icono urbano para Amsterdam.
El proyecto pertenece al estudio vienés Delugan Meissl. Durante su construcción tuvieron diversas disputas con el cliente al no ponerse de acuerdo en aspectos básicos en el diseño del edificio.
El programa contiene cuatro salas de proyección, que según me han dicho (al final no asistí a ninguna de sus proyecciones), no tienen nada espectacular que no tenga un cine convencional. Al tratarse de un museo dedicado al cine supongo que la gente se esperaría algo diferente.
El resto del programa lo componen los espacios para exposiciones, biblioteca, talleres, tienda, cafetería y terraza. El espacio reservado para exposiciones es escaso y da la sensación de ser un espacio residual dentro del programa. Sin embargo la zona que corresponde a la cafetería es magnífica. Es muy amplia, con diferentes niveles accesibles mediante gradas y escaleras, y desde la cual se aprecia una panorámica de la estación de tren Amsterdam Centraal Station con al ciudad de fondo.

El EYE es ahora un nuevo icono para Amsterdam, de hecho, es uno de los lugares de la ciudad en donde puedes encontrar las famosas letras "I Amsterdam". Se trata de un hot point o punto de encuentro que pretende atraer un flujo importante de personas para poner de manifiesto que Amsterdam no se acaba en la Estación Central con el río como frontera, sino que continúa más allá, donde el EYE te da la bienvenida.
Quizá no te interese el cine pero tomarte un café mientras ves a los barcos pasar con la ciudad de fondo siempre gusta, ¿no? y precisamente esa pueda ser la razón por la que en el programa, el espacio de cafetería sea incluso más importante que el propio espacio dedicado a museo.


© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

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© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

Las lámparas son Starbrick, diseño de Olafur Eliasson.

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

Mi anécdota personal.

Si normalmente trabajáis con AutoCAD seguro que alguna vez os habrá entrado la estúpida tentación de querer utilizar el comando 'cortar/alargar' para cortar y unir las losas del pavimento mientras estáis andando sobre él. Hablo de la vida real, no del ordenador. Algunos me habéis contado alguna vez que eso mismo os pasa con los azulejos del baño, que querríais utilizar el comando 'R-R/enter-enter' para cortar las juntas entre azulejo y azulejo. Bueno pues algo parecido me pasó desde el primer momento que vi el EYE Film Institute allá a lo lejos desde el ferry... pero esta vez el troll no fue AutoCAD sino Photoshop. A día de hoy aún quiero "borrar" ESA ventana en la fachada, LA ventana. La veis, ¿no?


© Carmen Valtierra de Luis

Para más información podéis visitar:
Carmen Valtierra de Luis (@Carmen_Valti - @Limahoya)

sábado, 21 de diciembre de 2013

¿Dónde está Wally o torre de Zaha?

¿Dónde está Wally? o mejor dicho ¿dónde no está? Estoy hablando de la torre CMA CGM de Marsella. No puedo evitar pensar en Zaha Hadid cuando voy a Marsella. Mire donde mire veo su torre. Para que veáis que no miento os he traído una muestra.

En el plano aparecen marcados en naranja los puntos desde los que hice algunas de las fotografías. 


La siguiente foto es desde lo alto de l'Unité d'habitation de Le Corbusier. La torre se ve muy pequeñita pero aparece al fondo en línea recta siguiendo el bulevar.

© Carmen Valtierra de Luis
  
Os amplío un poco la imagen para que no digáis que no la veis.


© Carmen Valtierra de Luis


La siguiente foto está hecha desde lo alto de la Basílica de Notre Dame de la Garde.


© Carmen Valtierra de Luis

La foto de aquí abajo está hecha desde la azotea del MuCEM.

© Carmen Valtierra de Luis

Esta foto está tomada desde la otra orilla del puerto, desde el Palais du Pharo.

© Carmen Valtierra de Luis

Y por último esta última foto está hecha desde la población de L'Estaque.

© Carmen Valtierra de Luis

martes, 24 de septiembre de 2013

La estética de Kowloon

Antes de crear falsas expectativas adelanto que Kowloon Walled City fue demolida en 1993 así que no penséis en visitarla porque ya no está. En su lugar ahora hay un parque público.

La ciudad amurallada de Kowloon se convirtió en una de las zonas de Hong Kong al margen de su jurisdicción. No hablaré de su historia porque lo que me interesa es su estética y el precedente que creó en el cine de Ciencia Ficción.

Fuente: Wikimedia Commons. Autor: 積丹尼 Dan "Jidanni" Jacobson.

El recinto, debido a sus peculiaridades legislativas, se convirtió en un refugio para sus habitantes originales más aquellos que iban llegando para ejercer ciertas actividades comerciales al margen de la ley. La policía de Hong Kong no tenía capacidad legal para actuar dentro de Kowloon. La intensa actividad comercial hizo que la ciudad a pesar de haber perdido su muralla original creara otra muralla a base de rascacielos y edificaciones amontonadas que daban cobijo a su creciente número de habitantes. 

Kowloon era un pequeño lugar de apenas 100 por 200 metros de superfície. Al margen de sus actividades delictivas la ciudad poseía cierto "encanto", podríamos decir. La población se organizó sin policía, sin autoridad y sin ley escrita. La mayor parte de sus habitantes vivían pacíficamente. Estamos hablando de que Kowloon llegó a tener más de 50.000 habitantes en 0.026 km², es decir, una densidad de 1.900.000 hahitantes / km².

Me intriga sobre manera pensar el cómo era la estructura de semejante conjunto de edificios. Me fascina esta sección sacada del libro japonés Daizukan Kyuryujyou y dibujada por Terasawa Hitomi. Yo que vosotros iría directamente a la fuente haciendo clic aquí para poder ver la imagen ampliada, merece la pena pues tiene todo lujo de detalles.

Fuente: http://www.rioleo.org/kowloon/

La ciudad fue creciendo sobre los primeros edificios que allí se erigieron. Las nuevas construcciones se iban apoyando en las existentes, colmatando el espacio disponible y estrechando las calles. Con calles de más o menos un metro de ancho era normal que en la mayoría de los espacios no entrara luz natural, de ahí que Kowloon fuera llamada Ciudad de la Oscuridad. Una de sus características era la iluminación a base de tubos fluorescentes ya que la luz del día era un privilegio que únicamente disfrutaban los habitantes con apartamentos en las fachadas o en las azoteas.

La ciudad se construyó sin ingenieros ni arquitectos. Las únicas dos normas de construcción eran: la primera, que la instalación eléctrica fuera descubierta, por motivos de seguridad en caso de incendios para su rápida detección y extinción, y la segunda norma era que los edificios no sobrepasaran los 14 pisos de altura, ya que los aviones despegaban del aeropuerto colindante y pasaban en vuelo rasante sobre las azoteas.

HongKong otorgó a la ciudad 8 puntos de abastecimiento de agua. Los edificios no tenían ascensor así que había gente que se dedicaba a transportar el agua en cubos hasta los pisos superiores cuando éstos carecían de la instalación de toma de agua pertinente.

A continuación podéis ver una infografía sacada del libro The Darkness City: Life in Kowloon Walled City y que explica el estilo de vida y las actividades de sus habitantes. Haced clic aquí para poder ver la imagen ampliada y apreciar todos los detalles.


Fuente: http://www.scmp.com/news/hong-kong/article/1191748/kowloon-walled-city-life-city-darkness

Una vez que ya os he presentado la ciudad amurallada de Kowloon pensad en películas de ciencia ficción y en su estética. Hablo del estilo retro-futurista que, por ejemplo, caracteriza a Blade Runner. Los suburbios de estos mundos suelen tener cierto aire asiático, decadente, donde la ilegalidad asoma en cada puerta. Ciudades no muy higiénicas y sí muy oscuras, laberínticas, colmatadas de edificación y llenas de gente.

Fotogramas de la película Blade Runner.

Fotogramas de la película The Fifth Element.

En 1993 antes de la demolición de la ciudad amurallada de Kowloon, fue el lugar elegido para rodar alguna película como Crime Story de Jackie Chan, que incluía escenas de las explosiones reales durante la demolición o Bloodsport de Jean-Claude Van Damme. Pero ésta estética no solo ha logrado adeptos en el mundo del cine sino que también ha triunfado en videojuegos como Shenmue II o Call of Duty: Black Ops.

Si te pica la curiosidad encontrarás más fotografías de Kowloon Walled City en los siguientes artículos:

domingo, 7 de julio de 2013

Ayuntamiento y Biblioteca de La Haya (Richard Meier)

El Ayuntamiento de La Haya (Países Bajos), obra de Richard Meier, fue diseñado en 1985 y su construcción se completó en 1995. Se trata de uno de los edificios más representativos de la ciudad de La Haya.
Como es característico en Richard Meier el edificio es blanco. La atmósfera recreada en el interior tiene aires de película de ciencia ficción, pues parece una ciudad futurista totalmente artificial, sin indicios de naturaleza salvo unas plantas que parecen sintéticas. Dentro del edificio el visitante pierde su contexto y entra en un nuevo entorno blanco, aséptico y sin referencias temporales o de lugar. El interior crea un nuevo exterior gracias al gran vestíbulo central desde el cual se pueden apreciar las plantas de oficinas como si fueran los edificios de una ciudad sacaba de 1984 o de Un Mundo Feliz.


© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis
  
© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

© Carmen Valtierra de Luis

Para más información:


sábado, 29 de junio de 2013

El poder de la mirada

Cuando leí "El poder de la mirada" me pareció digno de ser publicado así que aquí os dejo el texto para que disfrutéis de su lectura. Ésta es la primera entrada no escrita por Limahoya que publico en el blog con permiso de la autora, por supuesto. Espero que en el futuro pueda incluir más textos interesantes de otros autores que quieran publicar en "limatesa y limahoya" o como dirían en las películas "siento que este es el comienzo de una gran amistad" (a Limahoya a veces le afecta el calor o_O!!).

El poder de la mirada

El poder es entendido por José Miguel G. Cortés como la capacidad que poseemos para definir y controlar las circunstancias y acontecimientos que pueden influir para que las cosas funcionen en la dirección de nuestros propios intereses. Este poder se puede ejercer de maneras diversas, desde su forma más sofisticada, la seducción, a la más sugestiva y estable, la autoridad, pasando por la más agresiva ,la coerción, o la más intrigante, la manipulación. El uso de dicho poder solo es tolerable durante un periodo de tiempo y su éxito está íntimamente relacionado con su capacidad para ocultar sus mecanismos e intenciones.

Es en este contexto en el que surge la relación de la arquitectura con el poder ya que ésta tiene la capacidad de representar a la autoridad al mismo tiempo que enmascara sus vinculaciones con ella bajo un tecnificado discurso pretendidamente desprovisto de ideología.

La arquitectura siempre representa algo más que a ella misma desde el momento en el que se distingue de la mera construcción. Es imposible desligar el concepto arquitectónico de su función social y mucho menos de su papel protector. El origen de la edificación de las ciudades surge de la necesidad de defensa y protección. Las murallas trazadas por el hombre separaban el mundo ordenado y controlado de la naturaleza salvaje en la que reinaba la ley del más fuerte. Sin embargo en el transcurso de los siglos esta visión de la ciudad se transforma al aparecer dentro de las propias fortificaciones, peligros y miedos que atentan contra esa seguridad. La ciudad y sus arquitecturas se transforman paulatinamente para dar solución de una forma invisible pero eficaz a los cambios sociales que se muestran como una amenaza para determinados sectores de la sociedad.

Desde finales del siglo XVIII, y según Foucault, comienza a desarrollarse lentamente el proceso de domesticación de la vida social. En esta época se generalizó la idea de que los individuos potencialmente peligrosos eran los criminales comunes y los revolucionarios. Más tarde, con la aparición del sistema capitalista y la industrialización como forma de producción surge un tercer peligro potencial, el proletario, figura que por su contexto y forma de vida llevaba inherente en sí misma la tendencia de transformarse en cualquiera de los dos primeros. Con la aparición de estos nuevos conceptos sociales desaparece el binomio ciudad-seguridad para dar paso a la ciudad del miedo. Las ciudades se convierten en espacios en los que hay que prevenir la amenaza.

Ante la necesidad de controlar los peligros hipotéticos que implica una gran masa de población que vive en condiciones infrahumanas y que puede revelarse en cualquier momento surgen las arquitecturas vigilantes. Una nueva forma de pensar la ciudad en la que a través del orden, la disciplina y el control se garantizaría la alienación y aletargamiento de ese estrato social.

Una de las primeras actuaciones urbanas en esta línea vigilante se realizó durante la revolución francesa. La muchedumbre y su movimiento a través de las calles parisinas aportó una fuerza al pueblo que no hubiera tenido cada individuo de forma aislada. A partir de la revolución francesa comienza la creación de lugares transparentes, panópticos y sin obstáculos que posibilitan la vigilancia policial de las multitudes.


                  

Es en esta misma línea de pensamiento en la que surgen los estudios del filósofo y reformador social británico, Jeremy Bentham y su famoso “Panopticon and Inspection house”. En sus textos describía una nueva clase de prisión que nunca llegó a construirse pero que influyó fuertemente en lo que se denominó como “el poder de la mirada”. Bentham ideó un edificio pensado para instituciones en las que fuera necesario el control de un gran número de personas. Se trataba de un edificio cilíndrico en torno al cual se distribuían las celdas individuales y perfectamente aisladas en las que el reo era incapaz de ver u oír nada de lo que ocurriera a su alrededor. Sin embargo todas las celdas eran visibles desde un punto central donde se situaba el vigilante, que veía sin ser visto. Así, el control se mantenía gracias a la sensación de los prisioneros de estar constantemente vigilados por unos ojos que ellos eran incapaces de ver. A través de la incertidumbre se conseguía la subordinación total de los prisioneros que, al interiorizar las reglas, se autocoaccionan de forma voluntaria ante la imposibilidad de saber si están siendo o no vigilados en todo momento.

Las ideas de Bentham influyeron a muchos. La descripción de su panóptico evoca irremediablemente a las arquitecturas que aparecen como escenario en las famosas novelas de Yevgueni Zamiatin y George Orwell. En el siglo XX se escriben numerosas distopías totalitarias en las que se describen aterradores mundos futuros en los que reina el conformismo universal de las masas dócilmente controladas por la tiranía benigna de un dictador individual o colectivo. Universos claustrofóbicos totalmente controlados socialmente a través de la imperceptibilidad de la vigilancia,“ el gran hermano te vigila”.

Ha pasado más de medio siglo desde que se publicara 1984 y casi el doble desde Nosotros y asusta lo premonitorio de las teorías utópicas que sus autores se atrevieron a imaginar. El concepto de control social desde la arquitectura ha dado un giro de 180 grados con la evolución vertiginosa de las nuevas tecnologías de la imagen. En una sociedad del miedo, en la que cada día somos bombardeados con millones de imágenes y noticias que muestran todos los peligros que nos acechan, la vídeo-vigilancia está totalmente justificada en benefició de nuestra propia protección. Pero el límite entre la vigilancia y el control no está claro.

Al registrar todos los movimientos de las personas no solo se le priva del anonimato sino que se coaccionan sus comportamientos, incitándolo a la autodisciplina. Nos encontramos ante una nueva tendencia social en la que sólo tienen cabida aquellos que aceptan las reglas del juego. La arquitectura y urbanismo del siglo XXI busca la docilidad de las masas y persigue a todos aquellos que se encuentran fuera de la norma, de lo preestablecido. De forma imperceptible la dictadura del Gran hermano se está convirtiendo poco a poco en una realidad.



Automatic Surveillance, del video-artista Genderhacker

“La progresiva implantación de las cámaras de vigilancia en espacios públicos, privados, lugares de trabajo, consumo y ocio, convierte ya en “invisibles”, las máquinas de visión que están dispuestas a conocer nuestros hábitos, nuestros “tics”, pero también nuestros deseos o intenciones. Este querer saber, convierte a la persona observada en personaje por efecto de la mirada ficcionante.” [05'48 min, DV PAL Color, Estéreo, Londres 2005]

Texto original publicado el 28 de noviembre de 2012 por ellipsem.

lunes, 4 de marzo de 2013

Episodio 1 - Arquitectura Contemporánea.

¡Bien! Por fin lanzamos el primer episodio de la serie "Arquitectura Contemporánea. Palencia".
El proyecto en su conjunto consiste en una serie de episodios muy cortitos con carácter divulgativo donde se  explica brevemente un edifico. En este primer episodio nos adentramos en el Centro Cívico y Cultural de EXIT Architects. Aquí os dejo el vídeo para que lo disfrutéis.





"Se trata de un proyecto de divulgación y difusión de arquitectura contemporánea que pretende lograr una mayor claridad al comunicar un proyecto de arquitectura a la sociedad, porque... la arquitectura no sólo interesa a los arquitectos".
El equipo lo formamos Fernando Asensio, director y guionista, y yo, Carmen Valtierra. Además contamos con la colaboración del músico y compositor, Oscar M. Leanizbarrutia.
Consiste en un proyecto de investigación que surgió ante la necesidad de expresar lo que ha motivado la construcción de un edificio mediante una explicación técnica pero accesible para el ciudadano de a pie. Se trata, más o menos, de dar herramientas al observador profano en la materia para que así pueda valorar la arquitectura y su entorno con algo más de tino que un simple "me gusta" o "no me gusta".


domingo, 16 de diciembre de 2012

LA CIUDAD Y LA IMAGEN (IV). El uso del símbolo para conectar con la colectividad.

El modo de ver la ciudad responde a una serie de imágenes iconográficas que nos ayudan a dar una forma concreta a lo que en si misma significa la palabra 'ciudad'. Esta imagen no solo depende del punto de vista personal del individuo sino también del conjunto de impresiones que el contexto cultural deja grabadas en la retina de cada uno. Así, por ejemplo, si se le pide a una persona cualquiera que dibuje una casa, probablemente el resultado sea la imagen naíf que todos tenemos en mente con su tejado rojo a dos aguas, su valla y su chimenea, a pesar de que, por ejemplo, en el estilo de vida europeo-mediterráneo esta tipología de vivienda no representa el tipo residencial más común, que sería la vivienda colectiva en bloque. 

Al mismo tiempo, si a la persona anterior se le pide que elija una imagen que represente a una ciudad, esta imagen no será la de un conjunto de casas, sino que la imagen estará compuesta por el conjunto de elementos iconográficos que representan esa ciudad en concreto, y éstos iconos principalmente se caracterizarán por ser los espacios públicos (parques, plazas, patrimonio histórico, edificios de uso público, etc).
© Carmen Valtierra de Luis
Por ello se puede decir que la ciudad se compone de un conjunto de hitos que la representan y que a su vez constituyen la imagen iconográfica percibida por los ciudadanos. Estos hitos arquitectónicos y urbanos cumplen una función no sólo estética, pues son de utilidad práctica para el ciudadano visitante ya que le sirven para orientarse dentro de la ciudad desconocida. A su vez, estos hitos contribuyen al sentimiento de pertenencia al lugar que experimenta el ciudadano residente, para quien orientarse no es un problema. En este caso, los hitos en la ciudad pasan a formar parte del contexto cultural como iconos urbanos. 

A lo largo de la Historia, y más concretamente en torno al Movimiento Moderno, se han diseñado ciudades íntegras en su conjunto, convirtiéndose así en iconos en sí mismas. Ejemplos de ello son Chandigarh (1951) o Brasília (1957). Pero la imagen icónica de la ciudad no solo se consigue con el diseño total de la misma sino que a veces basta con la modificación de una zona o su ampliación. Ejemplos de algunas intervenciones urbanas que han contribuido a la percepción de esta imagen heredada del Moderno son: la Unite d’Habitation de Marsella de Le Corbusier, el Plan Voisin también de Le Corbusier, o los Robin Hood Gardens de Alison y Peter Smithson; todos ellos ejemplos que contribuyen a la imagen sólida de ciudad compuesta por bloques. 

Una de las consecuencias heredadas de esa imagen se aprecia en forma de homogeneidad dentro del conjunto residencial. Ante este fenómeno de homogeneización aparece el completamente opuesto: la singularización de los edificios por antonomasia, por ejemplo, una cervecería con forma de barril de cerveza.  

© Carmen Valtierra de Luis.
Bijlmer Flat Kleiburg en Amsterdam construido en los años 60 y 70. Fotografía realizada en octubre del 2012 que muestra la singularización mediante el uso del color.
Volviendo al símbolo y su significado a nivel estético, cabe destacar con especial importancia el fenómeno Townscape de Gordon Cullen y la 'crítica sígnica' (1965 – 1980) como antecedentes históricos de la 'línea simbologista' que perdura hasta hoy en día. (1)

En el libro Townscape de 1961, Gordon Cullen describe a la ciudad como el conjunto de hitos arquitectónicos que la componen. Para el autor la escenografía de la ciudad se consigue entre el contraste de los elementos situados en un primer plano y el fondo que forma el segundo plano. Esto es lo que hace bella a la ciudad. En el urbanismo actual se siguen empleando elementos arquitectónicos o escultóricos que enmarcan perspectivas, que crean recorridos, que, en definitiva, crean un escenario urbano concreto y fácilmente distinguible. 

Por otro lado, la crítica sígnica nos ha proporcionado muchos ejemplos sobre el uso de símbolos o iconografías reconocibles por el ciudadano. Un ejemplo es la Plaza Franklin en Filadelfia por Robert Venturi donde el museo de la Casa de Benjamin Franklin aparece representado mediante la estructura alámbrica de la propia casa, componiendo así el espacio urbano de la plaza además de anunciar el museo. La Plaza Western en Washington del mismo autor representa otro ejemplo de la crítica sígnica. Esta plaza consiste en la representación del plano de la ciudad mediante el uso del pavimento. También podemos destacar la Lovejoy Fountain en Portland por Lawrence Halprin y Charles Moore, o el centro cívico en Tsukuba (Japón) por Arata Isozaki, donde se representa la Plaza del Capitolio de Miguel Ángel en Roma pero que aparece rota por la introducción de una pequeña fuente con elementos japoneses. Así mismo la Piazza d’Italia en New Orleans constituye otro claro ejemplo del uso de símbolos asumidos, concretamente de iconografía italiana. 

Continuando con la singularización en la ciudad, ésta se aprecia, principalmente, en los espacios públicos. La línea simbologista (1975 – 1995) es un claro ejemplo de ello. Los símbolos utilizados en esta línea provienen del significado de las expresiones culturales en un momento dado. Esas expresiones culturales han de ser fácilmente reconocibles por todos a nivel popular, por ello provienen del cómic, el cine, la televisión, el arte pop, los graffiti o la música, y han pasado a formar parte del acervo en el que la arquitectura encuentra su respuesta. Al igual que Gordon Cullen se basaba en el contraste entre los diferentes planos dentro de la escena urbana, la línea simbologista también busca esa mezcla que aparece como una necesidad en la ciudad. Para ello, la imagen buscada es la del decorado, es decir, la escenografía que sirve de trasfondo a la vida pública. Así, las obras arquitectónicas y los proyectos urbanísticos se convierten en un intento por parte del autor de conectar con el gusto de la colectividad, es por ello por lo que se recurre a los símbolos o iconos más asumidos. 

En esta vertiente del diseño urbano podemos distinguir entre el simbologismo americano y el europeo. Debido a la influencia de la sociedad consumista, el simbologismo americano se caracteriza por el uso de elementos sígnicos heredados de la comercialidad. Esto, unido a la reducida tradición histórica si la comparamos con Europa dentro de nuestra sociedad occidental, hace que como consecuencia se dé una libertad de experimentación, debido a la inexistente tradición condicionante, y se recurra a un repertorio iconográfico diferente. 

A su vez, dentro del simbologismo americano, podemos diferenciar tres grupos de símbolos a los que los autores recurren para la representación estética de sus proyectos: la ornamentación de superficies, la abundancia de elementos naturales y la simbología del pavimento (2). Los proyectos pertenecientes al primer grupo se caracterizan por el tratamiento del espacio ya configurado, es decir, que no repercuten en la trama urbana. Se trata más bien dn una llamada de atención mediante la singularización del espacio urbano que en su mayoría consiste en un catalizador de actividades comerciales. Se trata de emplear símbolos asimilables no por su significado, sino por su imagen superficial y literal. Algunos ejemplos que ilustran este grupo dentro del simbologismo americano son la Harlequin Plaza en Colorado por SWA Group y Gensler y el Rio Shopping Center en Atlanta por Martha Schwartz y Peter Walker; ambos proyectos comparten el uso del damero de ajedrez como símbolo popularmente asumido. 

El segundo grupo de proyectos se caracterizan por la abundancia de elementos naturales donde destacan las imágenes de corte medioambiental. Además aparece el Land Art como expresión estética que aúna el arte y la naturaleza. El Seattle Freeway Park en Washington por Lawrence Halprin y la Fountain Place en Dallas por Dan Kiley son dos proyectos que comparten el uso del agua como símbolo aunque con diferentes geometrías. 

Y por último, como ejemplo del uso de la simbología del pavimento, tenemos el proyecto de rehabilitación del centro de la ciudad de Córdoba en Argentina por Miguel Ángel Roca, donde en el adoquinado de la plaza de Armas incluye el alzado de la catedral dibujado a continuación de la fachada de la misma. 

En cuanto al simbologismo europeo, la superficialidad desaparece debido al pasado cultural y arquitectónico. La simbología se busca en la expresividad de los elementos arquitectónicos o en las concordancias formales con ejemplos históricos. Esto se consigue gracias a las posibilidades de abstracción que otorga la geometría y a la recuperación de un sentido clasicista. Así es que mientras el simbologismo americano está lleno de referencias ahistóricas como modos de producción, consumo y ecología, en Europa priman los aspectos estéticos, filosóficos y humanísticos. 

Dentro del simbologismo europeo podemos destacar dos figuras representativas, Piet Blom y Ricardo Bofil. El primero destaca por sus estudios de vivienda. En sus diseños intenta conseguir un espacio urbano continuo al liberar la planta baja. Algunos de sus proyectos que lo ejemplifican son el conjunto de viviendas Kasbah en Hengelo y las casas Cubo arboriformes en Rotterdam (Fig. 3), ambos en Países Bajos. En cuanto a Ricardo Bofil, su simbología recurre a elementos barrocos y a fórmulas geométricas inmediatas (cuadrado-círculo). Como ejemplos están Les Arcades du Lac Saint Quentin en París y el proyecto Antigone en Montpellier, ambos en Francia. 

© Carmen Valtierra de Luis.
Kubuswoningen (Cube Houses o Casas Cubo) en Rotterdam, Países Bajos, por Piet Blom.
Resulta un poco difícil hablar del urbanismo estrictamente contemporáneo puesto que la disciplina requiere de un largo desarrollo en el tiempo. Por hacernos una idea, un Plan General de Ordenación Urbana en España tiene una vigencia de diez años. Pero aún así, y debido a los antecedentes históricos que se han explicado, podemos identificar los símbolos que predominan en el diseño urbano contemporáneo y que configuran la nueva imagen de la ciudad. 

Hoy en día uno de los símbolos más recurrentes es la 'ecología'. Esta imagen se ha anclado tan fuertemente en nuestro lenguaje que su representación estética se ha convertido en uno de los principios del diseño urbano. Así es que se ha llegado a casos de imitar simbologías que hacen que un proyecto parezca ecológico aunque no lo sea, llegando hasta el absurdo de que un proyecto en sí mismo sea ecológico pero que al no cumplir con la imagen requerida del concepto de 'ecología' entonces dicho proyecto queda directamente descartado. Un ejemplo son los clásicos proyectos 'verdes' con excesiva vegetación planteados sin tener en cuenta la climatología de la zona o la potencial escasez de agua pero que por ser 'verdes' se asocian automáticamente con la idea de ecología. 

La simbología que el 'cliente' quiere mostrar al 'público' condiciona el diseño del espacio urbano y por lo tanto la futura imagen de la ciudad. Ese 'cliente' suele ser una figura con poder, ya sea político o económico; y ese 'público' es la sociedad. Los arquitectos, urbanistas y paisajistas son la herramienta de esos 'clientes' para dar expresión a sus ideales mediante el uso de la simbología e iconografía como lenguaje para comunicarse con la sociedad. 

El reto consiste en el uso de los símbolos dentro de nuestro contexto cultural y temporal para crear una imagen urbana sin olvidar que los ciudadanos son los que usan la ciudad. 


NOTAS 

(1) 'crítica sígnica y 'línea simbologista' son términos acuñados por el autor en el siguiente libro: D. José María Ordeig Corsini. Diseño Urbano y Pensamiento Contemporáneo. Inst. Monsa de Ediciones, Barcelona, 2004.
(2) Esta subdivisión también aparece reflejada en el libro anteriormente mencionado en la nota (1).


BIBLIOGRAFÍA

- D. José María Ordeig Corsini. DISEÑO URBANO Y PENSAMIENTO CONTEMPORÁNEO. Inst. Monsa de Ediciones, Barcelona, 2004.
- Robert Venturi. APRENDIENDO DE LAS VEGAS: del simbolismo olvidado de la forma arquitectónica. Gustavo Gili, Barcelona, 2000.
- E. H. Gombrich. LA IMAGEN Y EL OJO, Nuevos estudios sobre la psicología de la representación pictórica. Debate, Madrid, 2002.
- Deyan Sudjic. LA ARQUITECTURA DEL PODER. Ariel, Barcelona, 2007.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Resumen de comunicación para el CONGRESO EQUIciuDAD 2012

En el marco de la ciudad occidental, después del Movimiento Moderno, aparece un intento de singularización de los espacios urbanos. 

Es característico el diseño de trazados urbanos con geometrías rotundas donde las tipologías se repiten de forma igualitaria. Así aparecen los barrios compuestos por bloques residenciales o bien aquellos compuestos por innumerables viviendas unifamiliares. 

Por ello se comienza a huir de la repetición de tipologías urbanas en geometrías que dificultan la diferenciación de los distintos espacios. Además se trata de recobrar el sentimiento de pertenencia al lugar por parte de los ciudadanos intentando singularizar la tipología residencial. 

El urbanismo busca la respuesta en el significado de las expresiones culturales en un momento dado (cómic, graffiti, cine, televisión, arte pop…) que responden a esa necesidad de contraste que aparece en la ciudad. Para ello, la imagen buscada es la del decorado escenográfico que sirve de trasfondo a la vida pública. 

Las obras serán respuestas en función de cada encargo, momento o lugar. Consiste en un intento por parte del autor de conectar con el gusto de la colectividad a través del empleo de los iconos o imágenes más asumidas.
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Following the Modern Movement, the typical planning of western cities is comprised of strict grids within which typologies are categorically repeated. Blocks of residential, office and commercial spaces were built and public space became detached from the rest of the city. With so much repetition blocks and whole neighborhoods become difficult to distinguish from one another often resulting in a disconnect for residents. 

In an attempt to overcome these strict grids, planners begin to create difference within the repetition of urban typologies. Design interventions attempt to reinstate a sense of belonging for citizens by creating unique moments within the city. 

Planners look for the answer by analyzing the meanings of the cultural expressions of the current time (comics, graffiti, film, television, pop art ...). Their meanings respond to the city´s need for contrast. To this end, the desired image is the scene, the theatrical set that serves as background for public life. 

The projects will be immediate responses to the particulars of each case, for each time period and each location. Each attempts to connect with the tastes of the community, generally through the use of icons or images.