domingo, 19 de mayo de 2013

"El descubrimiento visual por el arte" (La Imagen y el Ojo) E. H. Gombrich


"El descubrimiento visual por el arte" es el capítulo I de "La Imagen y el Ojo, nuevos estudios sobre la psicología de la representación pictórica" de E. H. Gombrich. Este capítulo contiene un conjunto de textos basados en la conferencia pronunciada en la Universidad de Texas, Austin, en marzo de 1965, dentro del ciclo "Programa sobre la crítica".

En “El descubrimiento visual por el arte” aparece la idea de mimesis desde un punto de vista historicista haciendo referencia a Aristóteles, que dice que la imitación causa el placer de quien reconoce en la obra lo imitado. Es entonces cuando entra en juego la idea de reconocimiento de Platón, donde el mundo en que vivimos es un mundo que imita el de las ideas, donde nosotros somos capaces de reconocer o volver a conocer la idea de la cual partió el objeto.
La diferencia radica en que para Gombrich recordar es distinto de reconocer; el reconocimiento es inconsciente.

Pero si bien el reconocimiento es sin duda un acto de recordación, no hay que confundirlo con otro aspecto de la memoria, a saber, nuestra facultad de recordar. La diferencia se pone de manifiesto fácilmente con un pequeño experimento que nos introduce de paso a su significado en el arte. Tome el lector papel y lápiz, y dibuje de memoria cualquier cosa que en su opinión conozca perfectamente: el diseño de las sillas de su cuarto o la forma de un animal que le sea muy conocido. Incluso sin papel ni lápiz podemos poner a prueba nuestra facultad de recordar formulándonos preguntas tan tontas, pero tan incómodas, como cuál es la posición relativa de los cuernos de una vaca.
Contemplando la vaca pintada por el primitivista moderno Jean Dubuffet, descubrimos que ha eludido esa cuestión. [...] Aún en los casos en que nos resulta difícil recordar, sabemos cuando reconocemos, y decimos, en palabras de Aristóteles, "esto es tal cosa". Y si no reconocemos, reclamamos el derecho a criticar y decir "pero las vacas no son así".
(LA IMAGEN Y EL OJO; E. H. Gombrich; Editorial Debate: 2000).

"Vache au nez subtil" Jean Dubuffet

El ser humano necesita, entonces, aislar y seleccionar la información que percibe para así poder distinguir lo familiar de lo no familiar. Para ello aparece el símbolo. El símbolo es una herramienta que usa el hombre para comunicarse. Un símbolo se puede aprender y recordar, gracias a esto el hombre puede crear un código, unas representaciones esquemáticas.
Un ejemplo de esto se encuentra en la pictografía que se lleva a cabo en Egipto y posteriormente en Grecia. Mediante la pictografía se reduce la información naturalista y se hace más fácilmente comprensible. Se trata de la adaptación de la forma a la función. Aquí, Gombrich enfatiza el relativismo visual, ya que la percepción e interpretación de la imagen depende de la experiencia visual y del contexto. No obstante termina concluyendo que “el arte puede codificar correctamente la realidad” pero que aún así no debemos preocuparnos porque los artistas no tienen por qué dejar de deleitarnos con nuevos descubrimientos visuales como lo fue en su momento el impresionismo.

Carmen Valtierra de Luis (@Carmen_valti @Limahoya)

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