jueves, 24 de octubre de 2013

La máscara y el rostro.

Continuamos con Ernst Gombrich en Limatesa y Limahoya. Esta vez hacemos mención a su conjunto de conferencias tituladas La máscara y el rostro: la percepción del parecido fisionómico en la vida y el arte*.

El idea principal que Gombrich explica en La máscara y el rostro: la percepción del parecido fisionómico en la vida y el arte se basa en que, en el arte, las imágenes pueden ser convincentes sin ser objetivamente realistas. Este concepto lo desarrolla en diferentes ensayos recogidos en La Imagen y el Ojo, como ya hemos mencionado en entradas anteriores.

Gombrich defiende la idea de que la percepción siempre necesita estándares universales (concepto que toma de la filosofía Kantiana). Gombrich habla del “efecto de enmascaramiento”. Pone en evidencia el problema que tienen los universales al generalizar y simplificar la información, como ocurre cuando decimos "ese árbol" sin pararnos a pensar en qué tipo de árbol es. Lo mismo pasa con el tópico “todos los chinos son iguales” que expresa la incapacidad del occidental para distinguir los rasgos faciales diferentes dentro de un grupo de orientales.
Por ello Gombrich explica que el ser humano está preparado para advertir, no el parecido, sino la diferencia, el apartamiento de la norma.
En mi opinión ese efecto es algo que desaparece gracias al conocimiento; a más conocimiento sobre un universal, éste deja de ser ya un universal para pasar a ser un conjunto de ideas singulares. Así ocurre en el ejemplo los árboles, donde diferenciaríamos entre sauce, ciprés o roble. Para una persona no entendida en paisaje o jardinería un árbol se diferencia muy poco del resto de árboles, pero en cuanto se posee cierto conocimiento en botánica se diferenciarán las distintas especies de árboles y aún más, los distintos ejemplares dentro de una misma especie según sus características como, por ejemplo, la edad del árbol.

En La máscara y el rostro: la percepción del parecido fisionómico en la vida y el arte Gombrich también menciona el concepto de empatía definido como “las huellas de la respuesta muscular en nuestra reacción a las formas” o imitación inconsciente. Gombrich utiliza en este texto la caricatura como ejemplo de distorsión y exageración que al mismo tiempo guarda ese parecido que hace reconocible al personaje caricaturizado.
Pongamos de ejemplo la fotografía que Krash tomó de Winston Churchill en 1941 (mencionado también en La Imagen y el Ojo). Se puede decir que el fotógrafo realmente captó la "expresión característica" del Primer ministro.
En el análisis de la fotografía influye el efecto que Gombrich llama “la aportación del espectador” donde la interpretación altera la expresión. Gombrich cuenta que el contexto histórico y espacial entorno a la imagen es la II Guerra Mundial y de ahí la mirada amenazante de Churchill, pero la realidad es que la fotografía fue tomada cuando Jousuf Karsh le quitaba el puro de la boca al Primer ministro británico para poder fotografiarlo; de ahí su auténtica cara de pocos amigos.


Fuente:Library and Archives Canada** 


* La máscara y el rostro: la percepción del parecido fisionómico en la vida y el arte es el capítulo V de "La Imagen y el Ojo, nuevos estudios sobre la psicología de la representación pictórica" de E. H. Gombrich.



Carmen Valtierra de Luis (@Carmen_Valti - @Limahoya) 

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